El sector asegurador belga cuenta con una de las plantillas con más experiencia del país. Esto supone una ventaja en sí misma, pero al mismo tiempo representa un reto. Una gran parte de esos expertos en la gestión de siniestros y pólizas se acerca a la edad de jubilación y, con ellos, los años de conocimientos acumulados corren el riesgo de desaparecer silenciosamente para disfrutar de un merecido descanso.
En Input for You, no consideramos que se trate de un problema que solo surgirá dentro de diez años, sino de una tendencia que ya está plenamente en marcha en la actualidad. Y ahí es precisamente donde el procesamiento inteligente de documentos puede marcar la diferencia. No porque tengamos la ambición de sustituir a las personas, sino, sobre todo, porque queremos preservar sus conocimientos y garantizar la continuidad de los expedientes de nuestros clientes.
Un sector que está envejeciendo
Las cifras hablan por sí solas. Según las estadísticas de empleo publicadas por Assuralia, la edad media de los empleados de una compañía de seguros belga supera con creces los 45 años, con una antigüedad media de casi 15 años.
Casi cuatro de cada diez empleados (39%) tienen más de cincuenta años, mientras que apenas uno de cada cinco tiene 35 años o menos.
Esto convierte al sector en uno de los que envejecen más rápidamente del país. En el comité mixto 306, la proporción de empleados mayores de cincuenta años ya era considerablemente mayor en 2020 que en el resto del sector privado. La causa es bien conocida y, en cierto sentido, obvia: la generación del baby boom está abandonando gradualmente el mercado laboral, y la incorporación de jóvenes talentos no siempre es suficiente para absorber esa salida de forma inmediata.
Es importante matizar algo aquí: no se trata de una oleada repentina en un momento concreto. El aumento de la edad de jubilación legal —a los 66 años a partir de 2025 y a los 67 a partir de 2030— distribuye, de hecho, la salida de personal a lo largo de varios años. Además, el sector sí que contrata a jóvenes, a menudo altamente cualificados. Así pues, la verdadera pregunta no es “¿estamos perdiendo personal?”, sino “¿estamos perdiendo los conocimientos adecuados y seguimos pudiendo transmitirlos?”.”
El verdadero riesgo radica en los conocimientos que no están documentados
Lo que hace que un gestor de expedientes con experiencia sea tan valioso rara vez se encuentra en un manual. Reside en el instinto para detectar un expediente que “no cuadra”, en conocer las excepciones y en saber qué información falta antes incluso de que el propio cliente se dé cuenta.
Es precisamente este conocimiento implícito el que resulta más difícil de transmitir a una nueva generación, sobre todo cuando hay poco tiempo para la incorporación y cuando los nuevos empleados tienen expectativas diferentes respecto al puesto. Además, las tareas administrativas repetitivas y manuales les resultan menos atractivas que el análisis, el asesoramiento y el contacto con los clientes.
Ahí es donde surge la tensión a la que se enfrentan hoy en día muchas aseguradoras. ¿Cómo se puede absorber la salida de personal con experiencia sin que la carga de trabajo del equipo restante se dispare?
La automatización es una red de seguridad. No un sustituto.
Aquí es donde entra en juego el procesamiento inteligente de documentos. Al automatizar los pasos rutinarios de la gestión de expedientes, no solo se compensa la falta de personal, sino que también se aprovecha la experiencia acumulada en tus procesos.
En concreto, eso significa:
- Los documentos y los correos electrónicos entrantes se reconocen automáticamente y se desvían al flujo de trabajo adecuado.
- Las reclamaciones se comprueban, se completan y se validan automáticamente, siguiendo un procedimiento estandarizado que ya no depende de quién esté trabajando ese día.
- Los casos complejos o dudosos se remiten a un experto humano junto con un resumen claro, para que este pueda centrar su atención en lo que realmente importa.
De este modo, los conocimientos de tus empleados más experimentados ya no quedan limitados a sus mentes, sino que quedan plasmados en normas, controles y flujos de trabajo que siguen funcionando incluso después de que se hayan jubilado.
Las personas y las máquinas, juntas
La automatización no sustituye al criterio humano, sino que lo refuerza. La rapidez y la coherencia del procesamiento automatizado, combinadas con la perspicacia y el sentido de la responsabilidad de personas con experiencia: para nosotros, ese es el equilibrio adecuado.
Esto permite que el resto de gestores de expedientes dediquen menos tiempo a tareas administrativas repetitivas y más a los expedientes que realmente requieren su experiencia. Al mismo tiempo, hace que el trabajo resulte más atractivo para la nueva generación, que prefiere analizar y asesorar antes que volver a introducir datos a mano.
De este modo, la ola de jubilaciones no se convierte en una amenaza, sino en un motivo para organizar los procesos de forma que estén preparados para el futuro, al tiempo que se conserva el conocimiento que hace que tu sector sea tan valioso.
¿Te gustaría saber cómo podemos ayudarte a conservar tus conocimientos y preparar la gestión de tus expedientes para la próxima generación? Ponte en contacto con nosotros y descubre lo que el procesamiento inteligente de documentos puede aportar a tu organización.
Fuentes
- Assuralia, Serie estadística: empleo en el sector de los seguros (edad media, antigüedad en el servicio y distribución por edades): ser
- ACV, JC 306 – Seguros (porcentaje de personas mayores de cincuenta años en comparación con el sector privado): ser
- Servicio Federal de Pensiones, Reforma de las pensiones 2025-2029 (aumento de la edad de jubilación): fgov.be
- Assuralia, Retos demográficos en el sector asegurador europeo (los baby boomers y la llegada de jóvenes talentos): ser